Al momento de su constitución, el Movimiento Político Ciudadano “Frecuencia Pública”, declara como sus convicciones y principios orientadores los siguientes:
1. La Acción Política como principal herramienta de cambio social.
La Acción Política es la principal herramienta para el cambio social y la mejora de las condiciones de vida de todos los chilenos. Nuestro desafío es revalorar la política como una actividad noble y motivar a que más chilenos y chilenas hagan de su vocación la acción política.
2. Una Política de Centroizquierda y Progresista.
Nos sentimos identificados con los valores de la centroizquierda y el progresismo político. La búsqueda de la igualdad de oportunidades y de un Estado solidario que protege a los más débiles, la defensa de la libertad individual sin socavar las dignidades, el reconocimiento de la diversidad como un valor, la defensa de los trabajadores y sus derechos, son principios que definen nuestra posición y orientan nuestra acción política.
3. Renovación de la Política y la Concertación. Nuevos Liderazgos, Prácticas y Estilos.
Somos críticos frente al estado actual de la política, en particular, de la coalición que nos sentimos parte: la Concertación. Las lógicas cupulares, el clientelismo, la autocomplacencia y la falta de sentido autocrítico tienen asfixiada a la centroizquierda. Se requiere con urgencia renovar los rostros y liderazgos, dando pasos a nuevas generaciones, que sean capaces de interpretar a una sociedad moderna que exige transparencia, participación real y eficiencia en la acción pública y política. También, se requiere una renovación que restituya los sueños y la mística que dio origen a este colectivo, fortaleciendo las convicciones de la acción política y los proyectos con un sentido y una motivación claras.
4. Una Política Participativa que se construye desde las Bases y la Ciudadanía.
La política que proponemos se construye con participación real y directa de las bases, con dirigentes conectados con sus militantes y adherentes. Así también, nuestra política apuesta a escuchar e interpretar las aspiraciones de la ciudadanía, entendiendo las demandas de representación de una sociedad abierta y moderna. Creemos que todo lo que los dirigentes y representantes de la Concertación realicen, debe ser un correlato claro de los anhelos y necesidades ciudadanas de aquellos que ven en el progresismo un modelo de sociedad para el futuro de nuestro país.
5. Una Política que valora la Ética Pública.
La transparencia y el control ciudadano deben ser ejes de la labor política de hoy y del futuro. Asimismo, una conducta ética irreprochable debe ser una exigencia mínima a quienes detentan o pretendan acceder al poder político. Es necesario dar al servicio público un carácter de acción proba, honesta y puesta al servicio del país, que restituya confianzas y transmita un sentido de profunda entrega por quienes más lo necesitan.
6. Una Sociedad que Valora lo Colectivo y respeta la Libertad Individual.
Creemos en una sociedad colectiva, que promueve la asociación y la comunidad de intereses entre los ciudadanos, pero al mismo tiempo respetamos firmemente la libertad individual y la autodeterminación de las personas.
7. Una Sociedad Igualitaria, sin Discriminaciones ni Excluidos.
El Chile que soñamos lo componen hombres y mujeres que se reconocen iguales y con los mismos derechos. Nuestra tarea es combatir la desigualdad económica y social, terminar con las discriminaciones étnicas, sexuales o de clase y abogar por la ampliación de los derechos civiles. Asimismo, las diferencias de trato, el desprecio y la falta de respeto deben ser enfrentadas con firmeza y apremio, pues nuestro modelo de desarrollo requiere mayores niveles de tolerancia, bienestar y cohesión social.
8. Una Sociedad de Garantías.
Creemos en la construcción de una sociedad donde todos los ciudadanos, por el sólo hecho de ser hijos de esta tierra, tengan sus derechos básicos garantizados. Una vivienda, salud y educación de calidad son los mínimos sobre los cuales puede desarrollarse el emprendimiento, la creatividad y el esfuerzo de los chilenos. Hablamos de protección social en serio, con especial énfasis en los grupos más pobres, pero sin olvidar nunca a la clase media.
9. Un Modelo de Desarrollo Económico Inclusivo y Solidario.
Chile requiere un modelo económico que considere a las personas como ciudadanos y no como consumidores, que tienda una mano a los más desposeídos o carentes de oportunidades, en que prime una concepción solidaria de la sociedad. Entendemos a la economía de mercado puesta al servicio de las personas, asegurando nuevos recursos y posibilidades, también más productividad, gestión y competitividad, pero nunca como un fin en sí mismo, sino como un marco de funcionamiento que optimice nuestras riquezas para que todos los chilenos puedan mirar el futuro con más optimismo y mejores expectativas.
10. Un Chile que valora su Identidad, Cultura y Tradiciones.
Nos reconocemos parte de un pueblo que rescata y valora su identidad como nación, sus características culturales y sus tradiciones. Creemos que nuestra historia es motivo de orgullo, y que es necesario hacerse cargo de todo lo bueno y todo lo malo que hemos construido como país, poniendo la memoria de lo chileno en perspectiva de lo que nuestro país proyecta para las décadas que vienen. Valoramos nuestro pasado y nuestro presente, y a las puertas del Bicentenario comenzamos a soñar un Chile que nos represente e identifique, más y mejor, a todos.