Juan Cristóbal Palma

La brecha educacional

En toda economía social de mercado, como la chilena, existe una estrecha y directamente proporcional relación entre la educación y el desarrollo económico. En la medida que mejora la educación y preparación que reciben las personas, mejoran sus posibilidades de desarrollo económico y humano, con lo que también nuestra economía país se desarrolla y prepara para afrontar los existentes y los nuevos desafíos.

La educación permite el desarrollo cognitivo e intelectual de las personas sobre las técnicas existentes, otorgando herramientas para poder comprender y desarrollar nuevas técnicas que resuelvan nuevos problemas.

Esto tiene una gran importancia tanto para el individuo, pues como agente de mercado amplía su capacidad de movilidad social, como para la economía nacional. En definitiva, cuando una persona se educa, todos ganamos.

En los tiempos de una “sociedad del conocimiento”, la educación y el conocimiento se convierten realmente en los principales capitales económicos existentes y verdadera posibilidad de movilidad social. Por esto se debe enfatizar en la necesidad de su calidad y democratización.

Calidad de la Educación Pública para un desarrollo igualitario

La educación privada en Chile es mejor que la pública. Los datos lo demuestran. Siempre han existido, y existirán, mecanismos de educación privada en nuestro país. Pero si bien nada debe impedir que una persona que en ejercicio de su voluntad quiera recibir un tipo de educación especial, contando con los medios económicos para poder hacerlo, la tenga, se debe potenciar y fomentar principalmente a la educación pública, pues ella es la encargada de cumplir con el compromiso social reconocido por nuestra Constitución con educación, permitiendo generar fuentes de igualdad y desarrollo en la persona humana, más allá de sus capacidades económicas.

La educación pública asegura igualdad y desarrollo a toda la sociedad. Pero el desafío se produce cuando los “educandos” del sector público se encuentran en competencia con los del sector privado; competencia que puede no tener consecuencias inmediatas, pero que ciertamente son mediatas, generando brechas de desigualdad al momento de salir al mundo del mercado laboral.

Por ello, el Estado debe igualar “para arriba” la provisión educacional.

Como no se puede, ni debe, evitar que exista la educación privada con la que se compite, lo que se debe hacer es generar mecanismos que permitan a la educación pública contar con iguales posibilidades de contenidos y desarrollo con la privada, para subsistir en igualdad de condiciones.

Como a diferencia del sistema privado, por lo general las personas que acceden al sistema público no cuentan con mayores capacidades económicas para poder invertir en el proceso educativo, el Estado debe suplir esa incapacidad, no sólo con acciones asistencialistas, sino también con modificaciones que solucionen el problema de fondo, haciendo que los interlocutores de conocimiento del sistema público tengan la misma preparación que el del sistema privado.

Dos acciones concretas de intervención estatal

Si por las razones esgrimidas la prioridad del Estado debe ser la educación pública, entonces debe procurar que quienes cumplen con la función educadora sean agentes del primer nivel de calidad, tal como la privada, generando estímulos positivos suficientes que impidan su fuga hacia el sector privado. Concretamente, generando una intervención estatal en el mercado laboral para asegurar un sueldo acorde al rol que se cumple para la sociedad, y que los profesores cumplan con exigentes estándares de calidad en todas sus funciones.

Si queremos que los profesores sean las personas más preparadas, hay que generar incentivos para que las personas con mejores capacidades se conviertan en profesores del sistema público. Ante un mercado que no valora pecuniariamente la labor docente de este sector, el Estado tiene un deber de intervención.

Uno de los principales incentivos es otorgándole un sueldo tal que ello deje de ser una condicionante para ser profesor, y no elegir otra profesión que le genere mayores rentas a futuro. Dada la función social del educador, se justifica una intervención estatal que asegure el sueldo docente del orden de lo que los sueldos mejor remunerados en el mercado reciben actualmente. Así, el ser docente se convierte en una verdadera opción.

Esto también generaría desconcentración y descentralización de la calidad educativa, pues daría mayores facilidades a que docentes llegaran a lugares donde actualmente las precarias condiciones no generan mayores estímulos, como Pica o Alto Hospicio, entre otros. Un incentivo en buenos sueldos asegura una oferta que satisfaga la demanda de cobertura profesional en educación que existe en nuestro país.

La segunda acción, dentro de este escenario, va orientada a generar los máximos mecanismos de control de calidad sobre quienes quieren ser docentes. Esto es sumamente importante. Debido al rol de educador, si un mediocre enseña mediocridad, a lo más que se puede aspirar es a que un excelente estudiante es a ser mediocre, y exponencialmente decrezca la calidad del aprendizaje según se es peor estudiante.

Si queremos tener a los mejores enseñando, y estamos dispuestos a asumir la inversión que ello implica, quienes sean los encargados de cultivar las capacidades intelectuales de los alumnos, y potenciar su desarrollo, deben ser personas que estén a la altura de esas expectativas. Y ser firmes en no dejar que quienes no lo estén sean docentes.

La asimetría de provisión educacional sólo amplía las brechas de desigualdad. Brechas que sólo a través de el compromiso del Estado en la calidad de la provisión educacional pública pueden desaparecer, y que, desapareciendo, permitirán generar competencias suficientes a todos los ciudadanos para enfrentar, en igualdad, el mercado laboral, lo que es fundamental para un sistema “meritocrático”, y democrático moderno.

Carolina Espiinosa Del Solar
Carolina Espiinosa Del Solar dijo :

Estimad@s:

El estado se ha preocupado en “teoría” a tres grandes nudos problemáticos: seguridad, que garantice que el hombre no sea el lobo del hombre, progreso, entendiendo al desarrollo y el sistema económico, y la equidad, enfocada de cómo hacerse cargo de la distribución en el progreso.

Pero la pregunta con respecto a la educación en chile estaría más enfocada a la seguridad, donde me parece que por mucho que la educación sea de calidad, entre nosotr@s mism@s, como ciudadan@s chilen@s nos convertimos en nuestros propios boicoteadores. Se ha demostrado que la educación no basta para hablar de una equidad en igualdad de condición ante el mundo social, porque muy bien es sabido que también se trata de diferencias elitistas, en que el tener un apellido con dos RR o poseer un reconocido currículum que detalle: de que familia bienes, con quien te juntas, a donde has viajado, donde vives, de que colegio saliste, qué temas en común tienes con un cierto circulo de personas que, sin dar mayor importancia, sólo se quedan relacionándose entre ellas, surgiendo así el tan conocido “pituto” o un fuerte círculo de red social, que te protege de los “otros”.

Siempre recuerdo, cuando me encontraba en una clase de planificación estratégica, en que el docente explico un estudio, donde se colocaban dos CV, que postulaban al mismo puesto de trabajo. El primero correspondía a una persona que tenía apellido con dos RR y menos estudios, mientras que el segundo correspondía a una persona de apellidos sin dos RR y con más estudios. Lo insólito, nos decía el docente, que en casi todos los casos el que tenía apellido con dos RR y/o tenía algún tipo de relación en común en cuanto currículum social, que sólo con la experiencia de vida se construye, eran contratados.

Con esto, no quiero decir que este mal el tener todas estas experiencias de vida, el si bienes o no de una familia acomodada ¡para nada! pero si me gustaría enfatizar en el hecho que la integración de la que tanto se habla, en si misma ya es excluyente, porque el hecho de querer incluir ya estas reconociendo un lado A y B en que uno de estos lados tiene que incluirse en el otro, porque se entiende que se encuentra en el lugar correcto.

Continuara…

Atte,
Carolina Espinosa Del Solar
Estudiante 5° año
Trabajo Social
UAH.

04/06/2010 a las 14:15Responder
Pato
Pato dijo :

Comparto la propuesta del autor, en cuanto a la necesidad de comenzar a avanzar en propuestas concretas respecto a mejorar la educación, sin embargo considero que la contextualización del problema que propone, agota rápidamente el alcance de sus propuestas. Por muy loable que sea el considerar la educación como un importante factor de mobilidad social, el enfocar dicha posibilidad netamente en el desarrollo de capacidades que le permitan entrar a competir de mejor manera al mercado laboral, desestima la conformación de un “ser” humano integral, solo por un buen “hacer”. Es así que la mirada individualista de posibilidades personales de ascenso social, puede verse potenciada solo por una sociedad en donde se eduque en valores compartidos, en donde la educación entregue elementos para un desempeño que considere que el desarrollo de los demas tiene tanta importancia como el propio, en donde los objetivos comunes superan los personales. Atrás quedaron los años en que la educación intentaba situarnos en el dia a dia, ya no existen cursos de educación civica, se desestima el valor del pensamiento critico a aprender biografias vacias de filósofos y no se tuvo la visión de cambiar los cursos muchas veces estériles de religion por otros que nos obligaran a situarnos frente a nuestras desiciones .Hoy la educación es técnica y deficitaria por mucho que se logre 800 puntos en la PSU ¿Que educación ética tiene esa persona el día de mañana en que una desición importante no se encuentre en una fórmula matemática?

Por otro lado, evaluar la calidad de la educación solo por prueba SIMCE o PSU es un error. La educación privada no es mejor que la pública pues vive problemas distintos que son de igual o mayor gravedad, propios de su relación con estratos sociales mas acomodados. No solo esta el desconocimiento de la realidad de otros que viven fuera de su contexto, a los que van a impactar directamente con su quehacer, como lo mencionó el padre Berrios con su concepto de “Cota Mil”, el comportamiento general de sus egresados ha demostrado el precario impacto que han tenido en trasmitir valores de justicia social y solidaridad ( doblemente grave si consideramos que la mayoria de los colegios son cristianos y católicos). Las empresas chilenas no se destacan por el buen trato laboral hacia sus trabajadores, permanentemente existen obstáculos a la hora de legislar sobre temas sociales y la disigualdad no parece retroceder (las distancia disminuye tanto si los que tiene menos suben, como cuanto si los que tienen mas bajaran). La acumulación individual y el consumo son lo que debería ser la capacidad de establecer un nivel de vida digno y posible para todos sus iguales, de permitir el pensar y discutir la sociedad que queremos.

Mi llamado es a no olvidar que que queremos por educación, antes de que debemos hacer por ella.

04/06/2010 a las 14:15Responder
Roger
Roger dijo :

Me gustaría plantear una inquietud: desde hace años sabemos que Chile está envejeciendo, que en el sistema escolar todos los años entran menos niños, etc. Alguien se ha preocupado de hacer la proyección de la población estudiantil de aquí a diez años, porque lo más probable es que se cierren colegios y halla una mayor oferta de profesores, con lo cual sus sueldos tenderían a bajar.
Cuál debería ser el equilibrio entre el número de profesores y la cantidad de alumnos? Faltan o sobran profesores?
Cuál es la relación entre número de alumnos y profesor? cuántos metros cuadrados de infraestructura existen por alumno? etc. en el sistema público, cuál es la relación entre profesor y elementos de apoyo (desde auxiliares, administrativos hasta evaluadores)? Para qué educan los colegios públicos? Para el mercado, para lo académico o para solamente entrar a la universidad?

En este minuto se está tan inmerso en la contingencia que no nos hemos sentado a pensar a mediano plazo y en educación el mediano plazo es por lo menos de veinte a treinta años. No sé, yo creo que antes de partir con soluciones, que creo que aportan pero me parecen un poco naïf, hagámonos las preguntas. Creo q2ue ni la ministra de eduación sabe cómo y para qué se educa en Chile. Repiten frases de buena crianza, pero nada más.

04/06/2010 a las 14:15Responder
Gonzalo Alegría
Gonzalo Alegría dijo :

Estimado considero que sus sugerencias son importantes. yo como profesor que observbo a diario la crisis en que se encuentra la educción chilena, creo que las politicas para un real y verdadero mejoramiento de la educación no han sido del todo eficaz. En nuestro país contamos con una insfractructura adecuada y un portante numero de establecimientos escolares publicos, la cuestion ahora es como mejoramos esta situación.
En primer lugar he observado con inquietud que un numero importante de estudiantes del sector municipalizado se encuentra desmotivado sus causantes principales la violencia escolar (situación en la cual se esta al debe), la jornada escolar completa que si mas aun no recuerdo era para que los jovenes hicieran sus tareas en el colgeio, pero por el contrario la realidad nos indica que los docentes envian mas tareas a los niños a sus casas, capacitemos a los profesores a ocupar herramientas innovadoras aumentar las horas de bibliotecas reforzamiento, computación,deporte el alumno debe llegar a su casa con ganas de descanzar no llegar al colegio canzado.
Formación: me inquieta que aun en los tiempos que estamos sea estudiar pedagogía la ultima opción para entrar a estudiar en la universidad. planteo una revalorización de la selección de profesores aumentar el puntaje, hacer perfiles psicologicos para descubrir la verdadera vocación de los futuros profesores, es ahi donde se debe hacer la primera evaluación docente, les doy un ejemplo cuando estudiaba Historia y Geografia muchos de mis compañeros estudiaban por la historia para ser historadores, pero no profesores.
Selección de directores: según el marco de la buena dirección, son los directores los responsables de la gestión y evaluación dentro de los establecimientos escolares. en nuestro país los directores y jefes de daem siguen siendo puestos politicos. ya que los alcaldes tienen la facultad de elegir dicho cargo. se debe terminar con esta practica y que realmente ocupen estos cargos gente competente.
Una ultima reflexión los establecimientos escolares municipalizados financiados completamene por el estado tienen como alumnos, a personas vulneradas, expulsadas de otros colegios repitentes pero tambien muchos jovenes destacados que tienen esta posibilidad para estudiar, que en conjunto son todos sujetos de derecho y lña educación de calidad es un derecho para ello, para ello es importante erradicar las salas con 40 y mas estudiantes y solo tener 25 estudiantes con profesor un monitor educacional en lo posible de esta manera personalizamos la educación.

04/06/2010 a las 14:16Responder
Alejandra Burgos
Alejandra Burgos dijo :

Creo que es un buen punto y sería un paso fuerte que se lograra este tipo de cambios en la adminsitración, yo agregaría una modificación de fondo, traspasando la responsabilidad que hoy tienen las direcciones municipales de educación, a una instancia superior, a lo menos regional, puesto que frente al simple hecho de la enorme desigualdad en la capacidad de los alcaldes y sus consejos, le agrega un determinante más en contra de la igualdad de oportunidades y que depende de la capacidad de gestión local, que a su vez, sabemos que depende de la riqueza de los habitantes de su territorio, con comunas “mejores” que otras.

04/06/2010 a las 14:16Responder
Manuel Rincones
Manuel Rincones dijo :

Algunas veces cuando somos jóvenes creemos tener la razón en todo cuanto tocamos, creo que hasta en los temas mas delicados pero esto se puede pasar por alto por que tal vez no hemos   tenido aún las vivencias que necesitamos  para conformar parte de nuestra educación, aquí en Venezuela pensamos que cuando alguien está en la empresa privada o publica es igual. Claro entendemos que cuando alguien piensa que es mejor que los demás eso se debe a que es posible que el país donde esta el expositor no a tenido el giro que necesita, con ello quiero referirme a que los países pierden esas costumbres cuando verdaderamente los gobiernos se ocupan de los mas maltratados por cosas como esas, donde unos creen tener mejor educación que otros cuando eso no es lo real, hay muchas personas que saben lo que es un país culto y saben o al menos dicen: Ful-anito o fulano tiene buena cultura, pero... A caso todos sabemos que es en realidad, ese termino denominado "CULTURA" me recuerda a lo relacionado con el  trabajo que los chistosos dicen: Es tan malo que pagan por hacerlo en resumidas cuentas, amigo mio su articulo esta muy bien expuesto pero lo que considero no estar bien es la de subestimar a las otras personas por su codicion social.  Quiero pedir disculpas por cualquier  exceso   Cordialmente Manuel Rincones Sociología y Relaciones Públicas, Venezuela

10/01/2012 a las 13:55Responder

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