Alex Schnake

La errada "cruzada democrática" de Walker y Allamand en Venezuela

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El martes pasado el Senado de la República, aprobó un proyecto de acuerdo para enviar legisladores que actuaran como observadores electorales en la elecciones venezolanas del 26 de septiembre de este año, además de solicitar a la ONU, a la OEA y a diversos organismos internacionales que adoptaran “una actitud más vigilante con el cumplimiento de normas básicas por parte del Gobierno Venezolano que aseguren la integridad y la transparencia del próximo proceso electoral". La respuesta venezolana no se hizo esperar. El Consejo Electoral de ese país, la Asamblea Nacional (el parlamento unicameral) y el Gobierno, rechazaron con extrema dureza el acuerdo. En su particular estilo, el Presidente Hugo Chávez, profundizó el conflicto tratando de “ridículos” a los senadores chilenos y declaró que no los dejará entrar.

El resultado es lamentable y se podría haber evitado. A muchos nos gustaría que en Venezuela se gobernara en forma efectivamente democrática, con mayor respecto a la libertad de expresión y tolerancia hacia los sectores opositores. Sin embargo, el camino de la prepotencia sólo agudiza las posiciones extremistas. Bastaba con seguir los conductos diplomáticos regulares, solicitando a la Cancillería chilena que habilitara ante Venezuela a nuestros legisladores como observadores del proceso. Un procedimiento prudente, sin duda menos brillante, pero más efectivo y acorde a los entendimiento democráticos.

El conflicto con Caracas tendrá costos para la política internacional chilena y no menores. Durante el mandato de Michelle Bachelet, Chile intentó jugar un rol de bisagra entre los múltiples disensos de la región, una posición conciliadora que calmara las tensiones, que mediara entre los extremos ideológicos que representaban las posiciones del Presidente Chávez y Uribe. El estilo dialogante e integracionista de la Presidenta ayudó mucho, e instaló a Chile como uno de los promotores del proyecto de integración latinoamericano que representa UNASUR. Hoy la situación es muy distinta. Si ya la actitud ausente, o al menos secundaria del Presidente Piñera en materia internacional había relativizado este rol, la “cruzada democrática” del senador Walker y Allamand y el consecuente conflicto con Venezuela, han terminado por pulverizar la estrategia. Hoy Chile se sitúa a un lado del tablero, anulándose por completo la posibilidad de jugar un rol mediador y catalizador de los conflictos regionales.

Un último comentario. En esta ocasión, además de Chávez, son varias las instituciones venezolanas que han reclamado la primacía del principio de no intervención (de un modo agresivo y descalificatorio por cierto). Este hecho podría no ser trivial. Además de imposibilitar totalmente las labores de observación electoral, la defensa mancomunada de la autonomía venezolana podría terminar por encender sentimientos nacionalistas en dicho pueblo, el escenario perfecto para un nuevo triunfo electoral del hábil presidente caraqueño.

Artículo publicado en el portal El Quinto Poder.cl

Fuente Foto, Hispanic American Center for Economic Research

Alex Schnake

El Derecho a la Igualdad llegó al Matrimonio

 

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Reproducimos Noticia Publicada en el Diario Argentino "Página 12", en su versión del Jueves 15 de Julio de 2010.

EL SENADO CONVIRTIO EN LEY EL PROYECTO QUE PERMITE EL CASAMIENTO CIVIL A PAREJAS DEL MISMO SEXO

El derecho a la igualdad llegó al matrimonio

Tras más de quince horas de un debate intenso, los senadores decidieron cambiar el Código Civil. Lo hicieron por 33 votos a favor y 27 en contra. Hubo festejos y emoción. La Argentina es el primer país en América latina que establece esa ampliación en el derecho civil.

Por Soledad Vallejos

Después de 15 horas de sesión ininterrumpida, después de tres meses de discusión en comisión, después de tres años de campaña de la comunidad gay-lésbica, el Senado aprobó a las cuatro de la madrugada de hoy en general el proyecto de ley que establece la posibilidad de que las parejas del mismo sexo puedan casarse en igualdad de condiciones con las parejas heterosexuales. En la primera votación se rechazó el dictamen de mayoría de la comisión, lo que permitió votar la media sanción de Diputados. Esa votación registró 33 senadores a favor del matrimonio igualitario, 27 en contra y tres abstenciones. Argentina se convirtió así en el primer país sudamericano en legalizar los matrimonios homosexuales.

Era como estar sobre un barco mientras la corriente se embravecía: desde el arranque, que estuvo en duda hasta que finalmente sucedió a las 13.15, la sesión fue un vaivén permanente. A los enfrentamientos por tecnicismos, la extensísima alocución de Negre de Alonso acerca de sus viajes al interior y los chispazos por el video con el que pretendía dar cuenta de ellos, siguió el debate sobre el matrimonio igualitario, presión de senadoras y senadores favorables al proyecto mediante.

Fue la contraseña para que comenzara otro vaivén: el de contar una y otra vez votos comprometidos, hipotéticos y hasta imposibles.

Casi como si se hubiera tratado de un calco de lo sucedido en casi tres meses de reuniones de comisión, en el recinto sonaron básicamente tres tipos de argumentos: los que defendían la igualdad de derechos como sustento de la democracia; los que rechazaban abiertamente la ampliación del matrimonio civil y quienes insistían en que plantear la unión civil no implicaba discriminar.

La sesión arrancó poco después de la hora estimada, con predicción de resultado incierto pero aires optimistas. Así lo habían asegurado durante la mañana, en la entrada del Senado, la presidenta y el secretario de la Federación Argentina LGBT, María Rachid y Esteban Paulón. Para enfatizar aún más el optimismo, contaban con la presencia del militante del PSOE Pedro Zerolo, llegado especialmente para vivir en Argentina la ocasión que ya había atravesado en España. Ya estaban los vallados sobre la calle Yrigoyen, pero también unas cuantas personas resistían el frío en la plaza, en torno del escenario.

Puertas adentro, Liliana Teresa Negre de Alonso daba rienda suelta a un video de diez minutos cuya edición de inmediato fue duramente criticada por senadores como Norma Morandini, Luis Juez, por ser “propaganda y no información”. (Largamente pasada la medianoche, María Eugenia Estenssoro aportó también sus críticas sobre “ese tipo de herramienta publicitaria”.) “He cumplido con la manda”, insistía, a su vez, Negre, quien al concluir su argumentación dijo –retomando uno de los tópicos más esgrimidos por sectores integristas– estar preocupada por los contenidos que niños y niñas podían aprender en materia de educación sexual.

Liliana Fellner apeló, tras ese inicio desconcertante, a que “de lo que se habla es del derecho fundamental (que tienen) como personas a la igualdad”, que es “un derecho consagrado en nuestra Constitución”. En medio del recinto, Carlos Reutemann dialogaba con Adolfo Rodríguez Saá, cuando la jujeña aclaró que las familias diversas son “algo que existe hoy y va a seguir existiendo se vote o no la ley de matrimonio igualitario”. La resistencia a aceptar que proponer otros nombres es discriminar, que el matrimonio es civil y que “la ley no te obliga a la heterosexualidad ni la homosexualidad” es, dijo poco después Luis Juez, “un tema que incomoda, irrita y fastidia”.

El proyecto de unión civil dictaminado y luego impugnado concitó los apoyos de quienes lo habían firmado en la Comisión de Legislación General y las críticas demoledoras de casi todo el resto de la Cámara. “Es una estrella amarilla, es estigmatizante. Nos hace recordar demasiado a las listas nazis. Hace familias de clase A y familias de clase B. Esto ya lo vivimos cuando se legalizó el divorcio”, sintetizó Beatriz Rojkes de Alperovich.

A media tarde, luego de que María Jose Bongiorno anunciara, airada, su abstención, comenzaban a llegar a los pasillos del Congreso los sonidos festivos del escenario montado en la plaza. De a ratos, algunos bajos hacían vibrar la pantalla desde la que se seguían las alternativas de la sesión, una rutina interrumpida con frecuencia por la llegada de senadoras y senadores en tren de amenizar la sesión con declaraciones.

“Estamos discutiendo sobre el modelo de sociedad en el que queremos vivir”, insistía Daniel Filmus pasada la medianoche, y confesaba su convicción de que “todos queremos vivir en una sociedad más democrática, más igualitaria”. Las frases, con distintas modulaciones habían sido lanzadas en el recinto ya a lo largo de la tarde, mientras la banda de sonido de la calle daba cuenta del paso del tiempo. A medida que el festival del Inadi llegaba a su fin el recinto se vaciaba. En la sala de prensa, una senadora aseguraba que, tras el cabildeo incierto por el proyecto de “unión solidaria familiar”, la votación parecía haberse reencauzado. Una vez más, y por al menos décima oportunidad desde el inicio de la sesión, los números habían cambiado. Una vez más, sin embargo, la balanza seguía inclinándose en favor de una nueva regulación matrimonial para Argentina. “No es un atentado contra la familia heterosexual, no veo cuál es la amenaza”, replicaba Estenssoro, tras una seguidilla de argumentos integristas que, por tramos, reproducían la retórica de los jerarcas eclesiásticos.

“Los derechos humanos no se plebiscitan y las objeciones de conciencia tienen que ser muy limitadas, no para que los funcionarios se nieguen a cumplir con la ley”, replicó una vez más Estenssoro cuando Negre volvió a defender el proyecto de unión civil que preveía tal mecanismo. Luego, Rubén Giustiniani iniciaba su intervención recordando que su voto sería positivo. “Es un día histórico”, agregó emocionado.

Fuente Foto, Diario El Mundo.es

Alex Schnake

Liberaciones en Cuba: La Diplomacia del Clero y la Corona

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Fuente Foto, EFE, Diario el Pais.

Esta semana el gobierno cubano anunció la liberación de 52 presos políticos pertenecientes al “Grupo de los 75” encarcelados en 2003. Este éxito humanitario se logra luego de una serie de esfuerzos internos y de la comunidad internacional. El papel desempeñado por la Damas de Blanco y los disidentes Orlando Zapata -fallecido luego de una prolongada huelga de hambre- y Guillermo Fariñas –quien acaba de poner término a su ayuno de 130 días- sin duda fueron fundamentales para mantener el conflicto en la primera plana de la agenda mundial y aumentar la presión internacional sobre el gobierno de Raúl Castro.

Sin embargo, el gobierno cubano no hubiese cedido de no mediar dos elementos clave en este episodio: el rol de la iglesia católica y del ministro de exteriores español Miguel Ángel Moratinos. En efecto, el anuncio de Castro fue precedido por un proceso de diálogo, iniciado en mayo de este año, con el cardenal y arzobispo de la Habana Jaime Ortega. El prelado, asumiendo un papel mediador entre la disidencia cubana y el gobierno, logró generar las confianzas necesarias al remarcar que las conversaciones eran entre el gobierno y la Iglesia “de Cuba”, descartando que la visita a la Isla del representante del vaticano Dominique Mamberti fuese un factor dentro del proceso.

El segundo elemento determinante fue la gestión diplomática del canciller español Miguel Ángel Moratinos quien lleva años jugándose su prestigio internacional para que la Unión Europea termine con el bloqueo comercial instaurado en 1996 mediante la llamada “Posición Común”. Moratinos participó esta semana de las reuniones definitorias junto a Castro y Ortega, y ofreció el suelo español para cobijar a los ex presos políticos. Por su parte, el gobierno cubano, en un gesto de reconocimiento al canciller, anunció la liberación de los presos de conciencia antes de que Moratinos dejara la Isla. De este modo, el ministro español regresa a España y al foro europeo con tarea cumplida bajo el brazo, y en una posición que le permite exigir a sus colegas europeos que se abran a un acuerdo de asociación comercial con la Isla.

Las gestiones diplomáticas emprendidas por la iglesia cubana y el canciller español entregan interesantes lecciones de cómo debe enfrentarse el caso de Cuba en lo sucesivo. Esta vez, a diferencia de las estrategias tradicionales basadas en el estrangulamiento económico de la Isla –como el embargo económico que desde 1960 EEUU impone sobre la Isla- se optó por un proceso de diálogo amplio, liderado por una institución que hace confianza tanto al gobierno como a la disidencia y acompañado de un personero que entiende que el cambio de régimen en Cuba requiere también del esfuerzo de la comunidad internacional por reintegrarla a la economía global. Es de esperar que estas gestiones diplomáticas marquen el inicio de nuevo trato, que basado en el diálogo y la compresión mutua, encaminen a Cuba hacia una transición democrática y al término de las violaciones a los derechos humanos de quienes piensan distinto.

    

 Artículo Publicado como Editorial de la Red de Propuestas Públicas

Alex Schnake

Liberaciones en Cuba: La Diplomacia del Clero y la Corona

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Artículo Publicado como Editorial de la Red de Propuestas Públicas

Esta semana el gobierno cubano anunció la liberación de 52 presos políticos pertenecientes al “Grupo de los 75” encarcelados en 2003. Este éxito humanitario se logra luego de una serie de esfuerzos internos y de la comunidad internacional. El papel desempeñado por la Damas de Blanco y los disidentes Orlando Zapata -fallecido luego de una prolongada huelga de hambre- y Guillermo Fariñas –quien acaba de poner término a su ayuno de 130 días- sin duda fueron fundamentales para mantener el conflicto en la primera plana de la agenda mundial y aumentar la presión internacional sobre el gobierno de Raúl Castro.

Sin embargo, el gobierno cubano no hubiese cedido de no mediar dos elementos clave en este episodio: el rol de la iglesia católica y del ministro de exteriores español Miguel Ángel Moratinos. En efecto, el anuncio de Castro fue precedido por un proceso de diálogo, iniciado en mayo de este año, con el cardenal y arzobispo de la Habana Jaime Ortega. El prelado, asumiendo un papel mediador entre la disidencia cubana y el gobierno, logró generar las confianzas necesarias al remarcar que las conversaciones eran entre el gobierno y la Iglesia “de Cuba”, descartando que la visita a la Isla del representante del vaticano Dominique Mamberti fuese un factor dentro del proceso.

El segundo elemento determinante fue la gestión diplomática del canciller español Miguel Ángel Moratinos quien lleva años jugándose su prestigio internacional para que la Unión Europea termine con el bloqueo comercial instaurado en 1996 mediante la llamada “Posición Común”. Moratinos participó esta semana de las reuniones definitorias junto a Castro y Ortega, y ofreció el suelo español para cobijar a los ex presos políticos. Por su parte, el gobierno cubano, en un gesto de reconocimiento al canciller, anunció la liberación de los presos de conciencia antes de que Moratinos dejara la Isla. De este modo, el ministro español regresa a España y al foro europeo con tarea cumplida bajo el brazo, y en una posición que le permite exigir a sus colegas europeos que se abran a un acuerdo de asociación comercial con la Isla.

Las gestiones diplomáticas emprendidas por la iglesia cubana y el canciller español entregan interesantes lecciones de cómo debe enfrentarse el caso de Cuba en lo sucesivo. Esta vez, a diferencia de las estrategias tradicionales basadas en el estrangulamiento económico de la Isla –como el embargo económico que desde 1960 EEUU impone sobre la Isla- se optó por un proceso de diálogo amplio, liderado por una institución que hace confianza tanto al gobierno como a la disidencia y acompañado de un personero que entiende que el cambio de régimen en Cuba requiere también del esfuerzo de la comunidad internacional por reintegrarla a la economía global. Es de esperar que estas gestiones diplomáticas marquen el inicio de nuevo trato, que basado en el diálogo y la compresión mutua, encaminen a Cuba hacia una transición democrática y al término de las violaciones a los derechos humanos de quienes piensan distinto.    

 

Frecuencia Pública

Dialogo Ciudadano en Salud con el Diputado Dr. Marco Antonio Nuñez

Siguiendo con la creación de espacios de discusión pública, hemos invitado al Diputado Dr. Marco Antonio Nuñez a hablar sobre los desafíos que la ciudadanía tiene en el sector Salud dada todas las contingencias y temas de la agenda pública que hemos visto en las últimas semanas.

El Diputado Núñez es médico de la Universidad de Chile, máster en salud pública de la Universidad de Harvard en EE.UU. y doctorado (PhD) en salud y políticas públicas de la Universidad de Johns Hopkins en EE.UU. Fue presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile y Consejero General del Colegio Medico de Chile. El año 2005 fue electo Diputado por el Distrito 11 correspondiente a las provincias de San Felipe y Los Andes, y ha sido Presidente de la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados.

Se realizará el próximo Jueves 15 de Julio a las 19:00 hrs. en la Fundación Dialoga (Bilbao 1461). Para confirmar, por favor escribe un mail a salud@frecuenciapublica.cl

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